Mi madre pintaba cuando yo era niña y nos animaba a mi hermano ya mí cuando dibujabamos y coloreabamos dibujos de Wall Disney. Con once años pinté mi primer oleo: un árbol frondoso presagio de mi posterior estudio de la naturaleza. Me licencie en Ciencias Biológicas en 1987, especialidad Botanica y aunque luego no la ejercí,mi amor por la Naturelza, simpre ha estado presente tanto en mi obra pictorica como escrita.
En 1991 presenté un paisaje onírico y terrestre a un concurso de Telefonica y la mayoría lo interpretaba como un fondo submarino; aunque no fue premiado, fue mi visado para entrar en el taller de Tomas Sanchez Tripina formado en la escuela de San Vicençs. El si obtuvo un premio y se fijó en mi cuadro, el cual tenía la misma gama de colorido que los suyos por aquel entonces.
Un dia un aparejador que además era astrólogo, vino a mi apartamento ha hacer una célula de habitabilidad y se quedó contemplado mi cuadro. Para sorpresa mia vió que era un paisaje terrestre y me preguntó, para confirmar, si era Tauro. No sólo me adivinó el signo zodiacal sino que además supo interpretar mi paisaje. Aquello me impresionó tanto que comencé a estudiar Astrología. Despues supe que tengo mucho Fuego y Agua en mi carta y el Sol en Tierra. Todo ello se refleja en mi obra.
Con Tomás aprendí los secretos de la composición, la mezcla y la figuración. Tuve que abandonar momentaneamente el abstracto onírico para formarme. De aquella época son los bodegones y figurativo en óleo y acrílico.
Mi formación tambíen a prosperado con la contemplación de las grandes obras en los mejores museos de Madrid. Barcelona, Roma, Florencia, Berlín, Munich, Paris, Londres, Nueva York o Washington.
Mis pintores favoritos son Kandinsky, Matisse y los Fauvista como Vlaminck;Cezanne, Gauguin y los Nabis; Van Gogh, Moond, Sorolla.
Un periodo de mi formación lo pasé en el luminoso taller de Felisa Señor con quien aprendí la delicadeza de la acuarela.
Actualmente soy la única mujer en el Grupo Art al Art, donde me redescubro como expresionista, simbolista, onírica con toques líricos que dan armonía a mis cuadros.
Mientras, mi madre sigue pintando a sus 84 años y sus cuadros son fuente de inspiración y me hacen soñar como cuando era niña.